Acné

En términos generales se define acné como una enfermadad que afecta la piel, generalmente no es grave, pero debe ser controlado para evitar y minmizar al máximo la aparición de cicatrices.

El acné se manifiesta de diversas formas: comedones,pápulas, nódulos, ó pústulas, según sea el caso.

Las causas más frecuentes son: Obstrucción en el drenaje de las glándulas sebáceas, excresión aumentada del sebo, la colonización por propionibacterium acnes (un tipo de bacteria que infecta estás glándulas y es capaz de producir inflamación).

Las áreas más frecuentes donde se manifiesta el acné son: la cara, espalda y el pecho, Los granos salen cuando los poros de la piel se obturan con un tipo de grasa llamado sebo, que lubrica la piel y el pelo. El acné es habitual durante la pubertad, cuando las hormonas de desbocan, haciendo que la piel produzca un exceso de sebo. Debido a que las glándulas productoras de sebo se encuentran en la frente, la nariz y la barbilla, esta área — la zona T — es donde salen más brotes

Se puede asociar el acné con algunas otras enfermedades? Sí se puede asociar a varias enfermedades como Síndrome de Ovario poliquístico, Síndrome de Cushing, etc, además con la ingesta de ciertos fármacos tales como : corticoides, anticonvusivantes, entre otros.

El acné se puede clasificar en tres tipos

Leve: Se observan comedones (elevaciones sobre la superficie de la piel )

Moderado: Se observan pápulas grandes ( elevaciones  sobre la superficie de la piel menores de 1 cm de diámetro y que al resolver no dejan cicatriz ), pústulas (papúlas conteniendo restos celulares y pus ), nódulos (elevación de más de 1 cm de diámetro ) y quistes semejante al nódulo pero con contenido semi sólido.

Grave: Se presenta con nódulos grandes, quistes grandes, absesos y además este tipo de acné deja cicatrices.

Para el control del acné es importante  instaurar el tramiento especifico por parte del Dermatólogo  quién es el especialista de las enfermedades de la piel y sus anexos.

Además te mencionamos algunos consejos para prevenir los brotes de acné y para conseguir que remitan lo antes posible:

  • Lávate la cara dos veces al día (no más) con agua templada tirando a caliente y un jabón suave fabricado específicamente para personas con acné. Masajéate suavemente la cara describiendo movimientos circulares. No te frotes la cara. Lavarse demasiado y frotarse la piel puede irritarla. Después de la limpieza, la Academia Americana de Dermatología (AAD) recomienda aplicar una loción de venta sin receta que contenga peróxido de benzoilo.
  • No te revientes los granos. Es tentador, pero aquí tienes por qué no debes hacerlo: al reventarte un grano, puedes empujar material infectado hacia capas más profundas de la piel, provocando más inflamación y enrojecimiento, e, incluso, cicatrices. Si te sale un grano justo antes de un acontecimiento o celebración importante, como una fiesta de fin de curso, probablemente un dermatólogo podrá tratártelo con menor riesgo de que se te infecte o te deje cicatriz.
  • Evita tocarte la cara con las manos o apoyarla en objetos que tienden a acumular sebo y residuos de la piel, como el auricular del teléfono. Al tocarte la cara, puedes dispersar las bacterias que hacen que los poros se inflamen e irriten. Para mantener las bacterias a raya, lávate las manos antes de ponerte nada en la cara, como cremas o maquillaje.
  • Si llevas gafas, sean graduadas o de sol, asegúrate de limpiarlas a menudo para evitar que la grasa obture los poros que hay alrededor de los ojos y la nariz.
  • Si tienes acné en otra parte de cuerpo, evita llevar prendas ajustadas, que no dejan respirar a la piel y pueden provocar irritación. Tal vez te convenga también evitar las bufandas, fulares, cintas para la cabeza y gorros, que tienden a acumular grasa y suciedad.

Desmaquíllate antes de irte a dormir. Cuando compres maquillaje, elige aquellos productos en cuya etiqueta o caja ponga que son “no comedogénicos” o “no acnegénicos”. Tira el maquillaje viejo que huela o tenga un aspecto diferente a cuando lo compraste.

  • Lleva el pelo limpio y evita que entre en contacto con el rostro,  para evitar que la grasa y suciedad contenida en el pelo te obture  más los poros de la piel.
  • Protégete la piel del sol. Puede parecer que el bronceado disimula el acné, pero sólo se trata de algo temporal. El bronceado puede hacer que el cuerpo produzca más sebo, lo que puede empeorar el acné, en vez de mejorarlo. El sol también provoca lesiones en la piel que, a la larga, fomentan la aparición de arrugas e incrementan el riesgo de cáncer de piel.

Si te preocupa el acné, habla con un dermatólogo. Los dermatólogos ofrecen diversos tratamientos que ayudan a prevenir y a controlar el acné y las marcas o cicatrices del acné. Un dermatólogo puede encontrar el método de tratamiento que sea más adecuado para ti y te puede dar muchos consejos útiles para controlar el acné y cuidar de tu tipo de piel.

El sol y la piel

Cuando estamos al aire libre, todos sabemos que debemos protegernos la piel del sol y sus rayos nocivos. Por supuesto, es imposible evitar el sol — ¿a quién le apetece encerrarse en casa todo el verano cuando se está tan bien haciendo cosas al aire libre? Además, no todo lo relacionado con el sol es malo: la luz solar ayuda a nuestro organismo a producir vitamina D. Sigue estos consejos cuando estés en el exterior para controlar la exposición al sol:

  • Ponte un protector solar con un factor de protección solar (FPS) de por lo menos 15, incluso cuando esté nublado o no hayas planeado pasar mucho tiempo al aire libre. Si te mojas, por ejemplo cuando vas a nadar al mar o a una piscina descubierta, repite la aplicación de la crema protectora (incluso si es resistente al agua) cada 2 o 3 horas.
  • Elige una crema de protección solar que retenga tanto los rayos UVA como los UVB. Busca expresiones como “protección de amplio espectro” o protección UVA, aparte de un FPS o IP de 15 o superior. Elige una crema solar que sea “no acnegénica” o “no comedogénica” para ayudar a mantener limpios los poros de la piel.
  • Los rayos solares son más fuertes entre las 10 de la  mañana y las 4 de la tarde, de modo que, durante esas horas, repite la aplicación de la crema solar frecuentemente y, a ser posible, resguárdate del sol. Cuando tu sombra sea más larga que tu estatura, será más seguro exponerte al sol (de todos modos, también entonces deberás ponerte crema protectora).
  • Utiliza más protección solar (un FPS más alto) cuando estés cerca de superficies reflectantes, como el agua, la nieve o el hielo.
  • Todos sabemos que el sol puede provocar lesiones en la piel, ¿pero sabías que también puede provocar problemas oculares? Protégete la cara y los ojos con un gorro con visera o un sombrero, y ponte gafas de sol que tengan un 100% de protección UV.
  • Algunos medicamentos, como los fármacos que se recetan para el acné y los anovulatorios (píldoras anticonceptivas), pueden incrementar la sensibilidad al sol, o sea que, si te estás medicando con alguno de estos fármacos, aumenta la protección solar.

Si te gusta estar moreno, intenta simular el bronceado con autobronceadores o tratamientos de belleza. De todos modos, evita broncearte con rayos UVA, porque, aunque los fabricantes de los aparatos que los irradian aseguran que no proyectan rayos UVB, los rayos UVA también son nocivos.

Otros problemas de la piel

Las Verrugas son infecciones que afectan a áreas reducidas de la piel provocadas por virus de la familia del papiloma humano (VPH). No hay ninguna forma de evitar que aparezcan las verrugas (salvo evitando el contacto con personas que ya las tienen), pero, si tienes verrugas, no te las frotes, revientes o rasques, porque el virus se podría extender a otras áreas, saliéndote nuevas verrugas. Algunos medicamentos de venta sin receta contienen unos ácidos especiales que pueden ayudarte a librarte de las verrugas, pero siempre es mejor consultar a un médico antes de probar uno. Si te salen verrugas en el área genital, ve al médico para que te recomiende el mejor tratamiento para esta parte del cuerpo tan sensible.

Otro tipo de infección vírica similar a las verrugas es la provocada por el molusco contagioso. (¡No es tan mala como sugiere su nombre!) Al igual que las verrugas, se puede transmitir al rascarse y a través del contacto sexual.

Las marcas finas de color blanco, rosado o morado que aparecen en la piel, llamadas estrías, son bastante habituales entre los jóvenes. Las estrías se forman cuando el tejido que hay debajo de la piel da de sí a consecuencia del crecimiento rápido, por ejemplo durante la pubertad. Las estrías suelen desaparecer por sí solas con el tiempo. Si te preocupan, habla con tu dermatólogo.

Puesto que la piel es el reflejo más visible de lo que está ocurriendo en nuestro cuerpo, la gente equipara la salud de la piel con la belleza. Pero una piel sana es mucho más que una piel con buen aspecto; es fundamental para la supervivencia. De modo que haz que tu piel esté siempre resplandeciente dedicándole los cuidados adecuados, alimentándote bien y haciendo ejercicio.

Qué es la Rosácea ?

La Rosácea es una enfermedad que se caracteriza por enrojecimiento de la cara.

Esta enfermedad es frecuente a cualquier edad sin embargo afecta más entre los 30 y 50 años.

Normalmente se manifiesta en  personas de piel blanca y en mujeres.

Se manifiesta inicialmente por enrojecimiento fácil de las mejillas, barbilla, frente, nariz, y en algunas ocasiones en la espalda y pecho.

La mitad de las personas que la padecen pueden tener enrojecimiento en los ojos.

Conforme avanza dicha patología el enrojecimiento es persistente con la aparición de finos vasos sanguíneos.

La clínica se asemeja al acné, aunque esta no tiene espinillas, en la fase más avanzadas produce crecimiento de la nariz, mentón, mejillas o párpados se conoce con el nombre de : fimas, las cuales pueden producir problemas de auto estima.

Con respecto al tratamiento no farmacológico  es importante comentar:

Identificar los factores agravantes para suprimirlos.

Mantener la higiene facial con limpiadores suaves sin frotar excesivamente la piel.

Usar agua tibia.

Evitar el uso de productos cosméticos (alcohol, mentol, hierbabuena, eucalipto y fragancias)

Utilizar filtro solar cada 2 horas

Afeitar con máquina eléctrica preferiblemente

Evitar bebidas calientes, o muy condimentadas

Evitar fuentes calóricas, saunas, vapor, fogatas, chimeneas, hornos, sol.

Evitar el estrés.

Evite el consumo de algunos fármacos.

Ejercicio extenuante.

Además se indican tratamiento farmacológico y procedimientos láser y / o quirúrgicos.

Es necesario acudir al dermatólogo ya que la enfermedad puede ser controlada y existe el tratamiento adecuado para cada persona, los cuales detienen el progreso de la enfermedad y mejoran la apariencia de la cara.